El divorcio en Argentina es un proceso judicial que disuelve el vínculo matrimonial. Desde 2015, el Código Civil y Comercial eliminó la exigencia de invocar causales o esperar plazos mínimos: cualquier cónyuge puede pedirlo en cualquier momento y sin necesidad del acuerdo del otro. Sin embargo, el proceso exige abordar temas concretos como la vivienda, la distribución de bienes, los hijos menores y —en ciertos casos— una compensación económica.
¿Cómo se inicia el divorcio?
El divorcio debe tramitarse ante un juez de Familia. El proceso se inicia mediante una presentación judicial en la que uno o ambos cónyuges solicitan formalmente el divorcio. Contar con asistencia letrada es obligatoria: no es posible tramitar el divorcio sin abogado.
Si ambos cónyuges están de acuerdo, pueden presentarse juntos con sus abogados. Si no hay acuerdo, uno de ellos puede iniciar el proceso de forma unilateral: el juez dictará igualmente la sentencia de divorcio, aunque los acuerdos sobre bienes, hijos y vivienda continúen resolviéndose por separado.
La propuesta de divorcio
Junto con la solicitud de divorcio, el juez requiere que se presente una propuesta reguladora que contemple los principales aspectos del divorcio. Esta propuesta es un requisito indispensable del proceso.
La propuesta debe abordar, como mínimo:
- La situación de la vivienda familiar: quién se queda, por cuánto tiempo, y si corresponde algún alquiler
- La distribución de bienes del matrimonio
- Las compensaciones económicas, si corresponden
- El cuidado y régimen de comunicación con los hijos menores
Si los cónyuges no llegan a un acuerdo sobre todos estos puntos, el juez dicta la sentencia de divorcio de todas formas, dejando para una etapa posterior la resolución de los temas pendientes.
¿Qué pasa con la vivienda familiar?
La asignación del uso de la vivienda familiar durante y después del divorcio puede generar conflictos. El juez decide considerando varios factores:
- Quién tendrá a cargo el cuidado principal de los hijos
- La capacidad económica de cada cónyuge
- El estado de salud y la edad de cada uno
- Los intereses de los hijos y demás integrantes del grupo familiar
En algunos casos, el juez puede ordenar que quien permanezca en la vivienda pague un canon compensatorio al otro cónyuge por el uso exclusivo del inmueble.
Si la vivienda es alquilada, el cónyuge que recibe el uso puede permanecer en ella hasta el vencimiento del contrato. El uso de la vivienda cesa si se cumple el plazo fijado, si cambian las circunstancias que lo justificaban, o si quien la habita comete un delito doloso contra el otro cónyuge o los hijos.
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Consultar por WhatsAppLa compensación económica
La compensación económica es una figura del Código Civil y Comercial que permite que uno de los cónyuges le reclame al otro una suma de dinero —o algún otro tipo de prestación— cuando el divorcio genera un desequilibrio económico notorio respecto a la situación que tenía durante el matrimonio.
Para evaluar si corresponde una compensación, el juez analiza:
- El patrimonio de cada cónyuge al inicio y al final del matrimonio
- La dedicación al hogar y al cuidado de los hijos durante la convivencia
- La edad y el estado de salud de cada uno
- La asignación de la vivienda familiar
- La capacidad laboral y las posibilidades de reinserción de cada cónyuge
La compensación puede pagarse como suma única, en cuotas periódicas, o mediante la transferencia de bienes, según lo que acuerden las partes o determine el juez.
Los hijos después del divorcio
El divorcio no afecta los derechos y obligaciones de los progenitores respecto a sus hijos. Ambos conservan la responsabilidad parental: deben contribuir al sustento, educación, salud y desarrollo de los menores, independientemente de con quién convivan.
El plan de parentalidad
El Código promueve que los progenitores elaboren un plan de parentalidad: un acuerdo escrito que organiza la vida de los hijos después del divorcio. Puede incluir:
- Con quién vivirán los hijos y cuándo tendrán contacto con el otro progenitor
- Quién toma decisiones sobre educación, salud y actividades
- Cómo se organizan las vacaciones y fechas especiales
- La forma de comunicación entre los hijos y el progenitor con quien no conviven
Si los padres no llegan a un acuerdo sobre el plan, el juez lo fijará considerando siempre el interés superior del menor.
Conclusión
El divorcio en Argentina es hoy un proceso más accesible que antes, pero no por eso más simple. La vivienda, los bienes, los hijos y las compensaciones económicas son puntos que requieren atención cuidadosa y, en muchos casos, negociación. Contar con asesoramiento legal adecuado desde el inicio puede evitar errores que después resulten difíciles de corregir.
Si estás atravesando un proceso de separación o divorcio, una consulta con un profesional puede ayudarte a entender cuáles son tus derechos y cómo protegerlos.